Un día sin mucho por hacer comprendí que la vida como dijo Juan De Dios Peza es sólo una breve mascarada, aquí aprendemos a reír con llanto y también a llorar a carcajadas.

 

New York

Querido Nueva York, eres justo lo que se necesita para no tener tiempo ni de ver el reloj.
Siempre con prisa sin ganas de ver el atardecer así, así eres tu, tienes prisa por adelantar el tiempo, justo lo que yo deseo siempre.
Aprendí de ti la importancia de los segundos, del presente, del momento, ya no más “¿Qué haré mañana?” Y si aunque suene extraño, me enseñaste cosas que no tienes cosas que yo tampoco.
Gracias Nueva York gracias por todo.

….Entonces me abrasaste, con tanta fuerza como nunca, y así dijiste: “Nunca te vayas de mi lado.

Ya no te extraño como antes, ahora te extraño mejor, te extraño sin necesitarte.

No puedo dedicarte mis palabras, por eso te regalo mis sonrisas.

N

Las 2 son igual de importantes para mi, diferentes tamaños igual el amor que me dan

Las 2 son igual de importantes para mi, diferentes tamaños igual el amor que me dan

-¿Por qué nunca me escribes una carta?
. Porque no tiene caso, después de un rato solo será una hoja de papel arrumbada o rota en alguna parte del mundo. Así que por eso siempre te digo todo lo que siento por ti, porque mis palabras perdurarán por siempre en tu memoria.

Te amo eternamente, lo hago con el alma

Dormir profundamente, tan profundo que ni siquiera puedes recordar donde duermes. De repente algún ruido de la calle hace que brinques y justo en ese momento sientes un abrazo de alguien, alguien al que no puedes recordar, así que decides voltear. 

Volteas y es el, ese hombre que es dueño de tus sueños, miradas, palabras, sonrisas e incluso muchas veces de ese derrame de bilis. entonces descubres que no existe momento más mágico que ese.

Él no se da cuenta que lo observas pues pese al “saltito” sigue completamente dormido, pero eso no le impide abrazarte con más fuerzas que nunca, decides susurrarle al oído y en la voz más baja posible le dices: “Te amo eternamente, lo hago con el alma”. A continuación no queda nada más que hacer que regresar a la posición de origen con la sonrisa más inmensa del mundo y pensar que desearías que las noches así fueran eternas.

Amores que se amen con el alma, esos si son eternos.